El Momento de “Ajá”: Con la primavera se pone de manifiesto el control de los signos de advertencia en los frenos.

En la primavera se incorpora el renacimiento y la renovación, no sólo para la flora y la fauna, sino para su coche también.

El clima de invierno castiga a las pastillas de los frenos, zapatas y rotores. Una inspección en la primavera puede poner de relieve los problemas existentes, antes de que se conviertan en algo que ponga en riesgo su seguridad.

La visibilidad limitada de invierno y las carreteras resbaladizas, hacen que los conductores pasan más tiempo oprimiendo el pedal de los frenos. Los expertos sugieren una inspección en la primavera para evaluar la salud general del sistema de frenado.

Molla dijo, "Los frenos adquieren un papel muy importante durante el invierno, tiene que revisarlos a fin de comprobar y estar seguro de que han sobrevivido". Esperar demasiado tiempo en solucionar una compostura, puede convertir una pequeña preocupación en un proyecto de reparación más costoso”.

También comentó Molla; La acumulación de hielo y la exposición constante a las lluvias, consumen las pastillas de los frenos, haciendo hincapié en la importancia de una revisión en el invierno. Chillidos a menudo al frenar como si anunciaran la muerte de los frenos, pero no es la única forma de saber que el sistema está fallando.

"Con demasiada frecuencia, sólo se da cuenta de los frenos están en problemas después de que nos han fallado". Asimismo dijo, "A menudo, acostumbrado a la sensación de los frenos desgastados sin darse cuenta de que lo que está poniendo en riesgo es la potencia de frenar limitadamente".

Molla ofrece los siguientes consejos sobre lo que debe pedir durante la inspección de los frenos de resorte:

  • Úsese y tírese. Haga que su mecánico revise el desgaste de las pastillas, las fugas en las mangueras, el disco de los frenos desgastado o rayado.
  • Kilometraje. Las pastillas de los frenos por lo general se deberían reemplazar cada 20.000 a 40.000 millas, consulte el manual del propietario. La longevidad varía según cómo y dónde conduce. Por ejemplo, parar y seguir en la ciudad se desgastan más rápido que manejar en las autopistas.
  • Calidad en las partes. Utilizar pastillas de frenos de repuesto que cumplen o exceden las recomendaciones del fabricante. Almohadillas de calidad varían en función de sus fibras de materiales compuestos metálicos, de caucho, silicato y resinas.
  • Discos de los frenos. Preguntar acerca de la rectificación del disco de los frenos del rotor, o metal, si su vehículo haya recorrido más de 70.000 millas. Extremadamente los frenos desgastados pueden rayar o arañar el disco y reducir la eficacia del frenado. La mayor parte de reemplazo de los frenos consiste en alisar la superficie del rotor para mejorar el frenado.